viernes, 10 de junio de 2022

UN POCO DE AQUÍ Y OTRO POCO DE ALLÁ


El unipersonal grafica el árbol genealógico del propio autor, que inicia en Giuseppe, su abuelo, arribando a la Argentina -por entonces, una tierra promisoria- en busca de un destino dignificado por el trabajo. Lo interesante, lo singular del espectáculo es su construcción narrativa a partir de un kilo de harina. Literalmente, sobre una mesa que es su retablo, Fernán Cardama amasa su historia. A su turno, aparecen los títeres protagonistas, de manipulación directa, pequeño tamaño, sin rostro, con sus redondeces y manitas. Aparecen los objetos que construyen metáforas, que componen personajes. 
A modo de prólogo y epílogo, el artista anuncia: "con un kilo de harina se pueden hacer 5 pizzas, 100 panqueques, 124 sorrentinos y engrudo para 4 cabezas de títeres". Delicadamente, vierte desde una bolsa de arpillera, la sustancia de su relato. 
Giuseppe llega de Italia, con apenas 15 años. Navega en un bol que ondula sobre repasador azulado. En trabajos anteriores de Cardama (Historias de media suela, La vuelta al mundo en 80 mundos, Sopa de estrellas, entre otros), sabemos de su vuelo poético, de su talento para narrar a partir de la cotidianidad del objeto. Así, alojado en Avellaneda, el "tano" moldea la pasta; con simpático acento sureño, discute sobre futbol con otro inmigrante: un salero y un pimentero de madera sostienen acaloradas charlas.

Los vientos de guerra traen a Margarita, su novia.. Arriba al puerto de Buenos Aires, casi sin equipaje. Su barco es tan sólo un cucharón. El cuadro del encuentro entre estos dos a quererse es sencillamente novelesco. Una pizzera cubre el gran baccio e inaugura el emprendimiento culinario. El actor se pasea por la escena y ofrece, con orgullo, su especialidad. Improvisa una tarantela y en un instante, su objeto muta y es pandereta. Narra con toda su corporalidad.  
Los enamorados escriben sus días. Hay esfuerzo, laburo y maternidad. Llega Rulo, amante de la pelota, claramente... Tendrá un accidente y un grisín nos lo contará desde la elipsis visual. Otro modo bello de contar. 
Nace en la playa el amor para Rulo, en una noche de Carnaval intensa, con velas y banderines; bajo la forma de una mujer uruguaya. Y llega Fernán al mundo.
Mientras tanto, la música imprime los climas de la despedida, la pasión, el reencuentro, la juntada familiar de los domingos, el dolor. Mientras tanto, la  expertise de Claudio Hochman y Carlos Piñero permiten al espectador saborear todo el recorrido.
La recreación de la guerra en dos escenas, son maravillas del mundo objetual: colador, budinera, tetera, abominable termo  y otros instrumentos de cocina, acompañados por luces azules, redoblantes y sirenas, preludian la destrucción, el silencio. Un rallador desgrana un tomate y dice ausencia. 
Los '70 en Argentina imponen un exilio y Madrid es el refugio para la familia. En nombre propio, Cardama recuerda los días de invierno en el Parque del Retiro. Nuevamente, la harina es poesía. Acaricia memorias de funciones de marionetas: un gran tridente y un títere de dedo, con cabeza hecha a pura masa, se enfrentan detrás de un telón. Son los personajes de El panadero y el diablo, de don Javier Villafañe. Se asume titiritero, por siempre.. 
  
 
La vocación planta Compañía y encuentra romance en otro verano. Cupido se nombra Luciana, una joven también migrada de su patria, y Peluca es el fruto del querer. Más tarde, vendrá la decisión de permanecer o volver. 
El unipersonal resuena sobre migrar para ser feliz. También, sobre la identidad en esto de que somos de lo que estamos hechos. Entonces, La Plata termina siendo su lugar en el mundo. Dice que es la ciudad por lejos, con más plazas y una planta de lechuga frondosa, la representa en escena. Se nutre de sus raíces y cada tanto, sale con su elenco de gira, a mostrar lo que sabe hacer. ⧫ 
Por estos días, la Compañía acaba de regresar de allá, de Salamanca, España. Anda por aquí. Sugiero estar atentos a la cartelera para ver este espectáculo, durante las vacaciones de invierno.
 
          👏 SABROSA
               Por Patricia Lanatta

➥ CON UN KILO DE HARINA 
             Espectáculo para toda la familia, Niñas y niños a partir de los 10 años.
             Ganador del primer premio al teatro de objetos, en la Feria Europea de Artes
             Escénicas para niños y niñas /FETEN 2022 Guijón, España/  
             Idea original/ Fernán Cardama
             Texto original/ Claudio Hochman
             Adaptación/ Carlos Piñero, Claudio Hochman, Fernán Cardama
             Dirección/ Claudio Hochman
             Producción y asistencia general/ Lucia Reynal Machado
             Diseño y realización de escenografía, títeres y objetos/ Maira Revollo
             Música original/ Alberto Becucci 
             Adaptación musical/ Rubén 'el flaco'  Kavanagh
             Diseño de luces/ Compañía Fernán Cardama
             Fotografía/ Paolo Columbro
             Registro audiovisual/ Luz de la Fuente, Tomás Saralegui